El cuidado del pelaje es fundamental para mantener la salud y el bienestar de tu perro. La frecuencia ideal del baño depende del tipo de pelo, la actividad diaria y la sensibilidad de su piel. En general, los perros de pelo corto pueden bañarse cada 4 a 6 semanas, mientras que los de pelo largo o rizado necesitan una rutina más frecuente, especialmente con cepillado y tosa para evitar nudos.
Además del baño, la tosa profesional ayuda a mantener la piel ventilada, reduce la caída del pelo y previene irritaciones. Elegir productos adecuados, como shampoos hipoalergénicos y acondicionadores suaves, es clave para cuidar la piel de tu mascota.
