La limpieza adecuada de la caja de arena es clave para evitar olores y mantener la salud del gato. La arena aglomerante debe tamizarse diariamente y cambiarse cada 2 a 3 semanas. La arena no aglomerante requiere un cambio completo más frecuente, entre 1 y 2 veces por semana.
Además, lavar la bandeja con agua tibia y jabón neutro al menos una vez por semana ayuda a prevenir bacterias y mantiene a tu gato más cómodo.
